viernes, 10 de abril de 2015

Esta vez soy yo la mala.
Con otro, que ya no él.
He dejado de ser víctima para convertirme en opresor. No sé qué se siente, olvidé cómo hacerlo; tampoco me alimento de su dolor, pero el mío va desapareciendo.
No le quiero, pero le respondo con la sonrisa que me enseñaron a fingir.
No es que me conforme, es que he dejado de intentarlo. Me siento fiera en una ciudad de bestias, asesina de cobardes que no me hacen más valiente.
Esta vez soy yo.
No él, nunca lo fuiste tú.


He abierto un par de libros que he cerrado antes de llegar a la tercera página, he terminado capítulos que no acabaron de engancharme, he quemado cuentos que no me convencían. Me han hecho daño y he devuelto el doble.
Me rindo, eres la única historia que no quiero que acabe. Confieso.

A veces, intento.
Me convenzo de lo poco que te quise, intento calar el recuerdo de un pasado brillante y olvidar lo mucho que significas para mí. No funciona, no me funciona, no te funciona.

Pero...
Todo comienza cuando decido aparecer, tú decides quedarte (aunque sea por una noche). Consigue acabar la madrugada de una mañana extraña, y sin esperar a que se repita, vuelvo a enamorarme. Me enamoro del reflejo de la distancia, de ti, de tu guitarra y de la voz que ya no recuerdo; te encandilas de mi serenidad, de mi sinceridad, de la mirada que nunca has podido descifrar.

Pero...
 Se acaba, y ya no sé distinguir  realidad de sueño.. El piano, la banda sonora de las pesadillas que aún no has protagonizado; tengo tus seis cuerdas atadas al cuello.

Pero...
Tarde, lejos, muy lejos...

viernes, 30 de enero de 2015

Ya no habla el dolor a través de mis dedos, la tinta tampoco llora arañada por el papel.
Es todo distinto.
Esta última vez ha sido la más dura, pero no la más difícil.

"I'm used to being used" ya lo decía Abel, solo que yo jamás había escuchado esa parte.

Ya no tengo nada nuevo que contarte. Tampoco es que haya cambiado mucho. Bueno, ahora sé lo dispuesto que hubieses estado si las cosas hubiesen sido diferentes...
No estoy triste, estoy decepcionada.
Pero no pasa nada, tenías razón y es que el destino no te quiere en mi camino. Supongo.

De verdad, estoy bien. Ya no hace falta que te preocupes por mí.
Has sido la etapa más rara de mis 18 años de vida, aunque hayas estado desde los 16.
Me has marcado la huella que no habían puesto los demás, ahora me quedo con el fósil.

Está bien, estoy bien.
Fuiste lo más bonito; un sentimiento, puro.
Yo no me enamoré, pero te quise. Y te quise de corazón, como te quiero ahora.
No te preocupes. No hay rencor. Lo prometo.

Me has enseñado a ver el lado bueno de las cosas. Me has chutado positivismo.
¿Sabes lo bueno de todo esto? A pesar del dolor; me inspiras, y lo fuerte es que yo te inspiro a ti. ¿No es una locura?
Quedémonos con eso.
El sentimiento como lo único que nos mantendrá unidos de por vida.
Ese amor mutuo se transformará, se reflejará en mis libros, en tus canciones.
Quedémonos con eso.
Somos artistas, tenemos un don: somos  humanos. De carne y hueso.
Somos sentimientos al desnudo, es el arte el que nos viste.
Es el arte el que nos une.
Fue el arte el que nos encontró
Y el hizo que nos encontrásemos.
Quédate con eso.

Te pido un favor, no me olvides. No me hará falta recordarte.
Cuando llegues lejos acuérdate de mí. ¿Prometido?

So baby love me
Before they all love me
Until you won't love me
I'll be different
I think I'll be different
I hope I'm not diferent
I hope you still listen
                                 -TheWeeknd
Te quiero. Siempre lo haré.
Te deseo lo mejor, ahora sí, de corazón.
Y todas esas cosas que se dicen para quedar bien.
Y ahora mchi, yallah... Esos éxitos no se van a cocer solos.

jueves, 15 de enero de 2015

¿Recuerdas cuando tu canción favorita se convirtió en la única letra de nuestra historia? Entonces llegué yo, cuando creí que todo había terminado, para cambiar el sentido de los acontecimientos.
Escribí lo prohibido y describí tus tabús. Me perdí contando las veces que nos despedimos y me encontré en cada nota de las melodías que aún no había escuchado.
Soñé contigo y me olvidé de ti.
Localicé tu lugar favorito de Tanger, y no entré.
Me escondí mientras te asomabas para buscarme.
Fingí que no tenía nada que ver contigo, cuando lo único que deseaba era verte.

Sigo rompiéndome cada vez que te escribo.

¿Sabes? La gente me pide que te olvide.
Han habido otros que me preguntaban qué tenías tú que no tuvieran ellos.
Los demás simplemente se han rendido porque no entendían la respuesta.

¿Qué tienes tú que no tengan ellos? 
Pues mira, tú eres una parte de mí que no conocía. La que no pienso explicar al mundo. Eres la parte de mí que solo ambos conocemos. Eres la parte de mí de la que no te puedes distanciar, ni al otro lado del mar. Eres la parte de mí que no olvida. Eres el que abre conversación solo y exclusivamente para saber si estoy bien. Eres la parte de mí que me enloquece, que me trastorna; la que me mantiene cuerda.
 Contigo me convertí en todo lo que odiaba. Contigo fui quien quise ser. Fui como soy ya, por fin.

La gente me pide que te olvide porque no te conocen. Ni a ti ni a nuestra historia, solo saben de aquello que publico. Porque no todo lo que escribo termina por aquí, así que imagínate.
Los que me piden que te saque de mi cabeza solo me han leído. No han tenido el placer de discutir contigo. Tampoco han tenido acceso a la canción que ya tengo guardada en el cajón.

No te he olvidado.
No quiero hacerlo.
Los que me piden que lo haga no conocen esa parte de mí. No saben que eres parte de mí.

No te olvido porque sé que tú tampoco lo has hecho,
es como que cuando escribo un final vuelves a aparecer
es como si cansado de mí, volvieses para recordármelo una vez más
es como que quizá estés cansado de olvidar
es como que te odio, te odio, te quiero pero te escribo
Y así no hay quien cuente tu historia. Si es que cada vez que la creo acabada vuelves para cambiarme los verbos a primera persona... del plural.
Entonces deja de ser solo tu lucha y la música pasa de hacerle caso a tu cabeza para convertirme en tu musa.

Pero
Ahí estás. Y aquí estoy. Y nada ha cambiado,
Ahora, como siempre suele ocurrir, solo nos queda un mensaje escrito en el cielo; traído por la paloma que nos hizo encontrarnos.
Pero
Tú sigues ahí.
Yo aquí. Y yo siempre tuve fobia a la distancia.
 ¿Ves como nada ha cambiado?













jueves, 1 de enero de 2015

Se repiten historias, siempre terminamos siendo ese círculo vicioso del que no logramos salir, por mucho que queramos.
¿Qué nos impide avanzar? O mejor dicho, ¿qué nos hace retroceder? La mayoría echaría la culpa a una persona, un nombre, una mirada. ¿De verdad existe un motivo?

Aún existen mil y una razones por las que escribirte, y no dejaré de hacerlo hasta que vuelvas.... Y lo hiciste.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Deja todo vacío, como el huracán que sin llamar a la puerta se presenta en el salón de tu casa, lo desploma todo y luego con el mismo arte: huye.
Así es siempre.
La confusión lo rodea constantemente. Cambia de decisión, de ánimo, de parecer y desaparece. Siempre la misma historia.

Puedo llegar a afirmar que quizá fue eso lo que me mantuvo atada a su recuerdo durante tanto tiempo: la necesidad de estabilizarle.
Era todo un desafío, ¿verdad?
 No todos los días te topas con la persona que perdería la cordura por escuchar tu voz, tan solo tu voz...
Tampoco pedía tanto, ¿no?
Pues yo no pude.

Pero así es él siempre, que no te extrañe si se choca contigo. 
Lo entregará todo;
Su guitarra
Su voz
Sus noches a la luz de las velas
Sus días bajo el amparo de la luna
Sus botellas
Sus anécdotas, su dolor
Sus libanesas, también.
Malditas...

Yo siempre fui ajena a todo esto, no me llegaban más que los rumores de la mañana siguiente porque él seguía sin aparecer por aquel entonces. Pero aún viéndolo desde lejos, al otro lado del mar, conocía sus motivos, las razones... Y no es por ego ni nada, es que de verdad era por mí.
Contesta ahora: ¿no perderías la cabeza?
A lo mejor solo es cosa mía, al fin y al cabo siempre soy yo la rara. O la enferma. 

Leches, ojalá se encuentre contigo. Sí, contigo. Tú que estás leyendo. Es que verás, él nunca me lee; lo sé. Así que me vendría genial que hicieses algo por mí...
Tú, aquí o allí (si es que posees las suerte que nunca tuve) te encontrarás con él. Lo reconocerás, no te preocupes. Yo tampoco le conozco, es gracioso. Bueno, que total... Tú llegarás a él de alguna forma, estoy segura, así que prométeme una cosa
Cuídalo. 
Por mí.
No hace falta que le digas nada, él ya sabe lo mucho que le he querido. Pero hazme ese favor ¿sí? 

Cuídalo.




miércoles, 10 de diciembre de 2014


Yo la quería.
Empezaba a sentirla, me cautivé en su mirar y se fundió en el mío pero no volví a verla salir.
Ocurrió una noche, cuando se escondió tras el edificio más alto de la ciudad y no dejó más luz que la de las estrellas artificiales. Quedó atrás, reflejada en el cristal del tren con destino a casa donde esta noche tampoco podría dormir.
Nunca más esperé a que sus cráteres volvieran a dispararme.
Luna, siempre ella tan cobarde y protagonista.