Escribí lo prohibido y describí tus tabús. Me perdí contando las veces que nos despedimos y me encontré en cada nota de las melodías que aún no había escuchado.
Soñé contigo y me olvidé de ti.
Localicé tu lugar favorito de Tanger, y no entré.
Me escondí mientras te asomabas para buscarme.
Fingí que no tenía nada que ver contigo, cuando lo único que deseaba era verte.
Sigo rompiéndome cada vez que te escribo.
¿Sabes? La gente me pide que te olvide.
Han habido otros que me preguntaban qué tenías tú que no tuvieran ellos.
Los demás simplemente se han rendido porque no entendían la respuesta.
¿Qué tienes tú que no tengan ellos?
Pues mira, tú eres una parte de mí que no conocía. La que no pienso explicar al mundo. Eres la parte de mí que solo ambos conocemos. Eres la parte de mí de la que no te puedes distanciar, ni al otro lado del mar. Eres la parte de mí que no olvida. Eres el que abre conversación solo y exclusivamente para saber si estoy bien. Eres la parte de mí que me enloquece, que me trastorna; la que me mantiene cuerda.Contigo me convertí en todo lo que odiaba. Contigo fui quien quise ser. Fui como soy ya, por fin.
La gente me pide que te olvide porque no te conocen. Ni a ti ni a nuestra historia, solo saben de aquello que publico. Porque no todo lo que escribo termina por aquí, así que imagínate.
Los que me piden que te saque de mi cabeza solo me han leído. No han tenido el placer de discutir contigo. Tampoco han tenido acceso a la canción que ya tengo guardada en el cajón.
No te he olvidado.
No quiero hacerlo.
Los que me piden que lo haga no conocen esa parte de mí. No saben que eres parte de mí.
No te olvido porque sé que tú tampoco lo has hecho,
es como que cuando escribo un final vuelves a aparecer
es como si cansado de mí, volvieses para recordármelo una vez más
es como que quizá estés cansado de olvidar
es como que te odio, te odio, te quiero pero te escribo
Y así no hay quien cuente tu historia. Si es que cada vez que la creo acabada vuelves para cambiarme los verbos a primera persona... del plural.
Entonces deja de ser solo tu lucha y la música pasa de hacerle caso a tu cabeza para convertirme en tu musa.
Pero
Ahí estás. Y aquí estoy. Y nada ha cambiado,
Pero
Tú sigues ahí.
Yo aquí. Y yo siempre tuve fobia a la distancia.
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