viernes, 30 de enero de 2015

Ya no habla el dolor a través de mis dedos, la tinta tampoco llora arañada por el papel.
Es todo distinto.
Esta última vez ha sido la más dura, pero no la más difícil.

"I'm used to being used" ya lo decía Abel, solo que yo jamás había escuchado esa parte.

Ya no tengo nada nuevo que contarte. Tampoco es que haya cambiado mucho. Bueno, ahora sé lo dispuesto que hubieses estado si las cosas hubiesen sido diferentes...
No estoy triste, estoy decepcionada.
Pero no pasa nada, tenías razón y es que el destino no te quiere en mi camino. Supongo.

De verdad, estoy bien. Ya no hace falta que te preocupes por mí.
Has sido la etapa más rara de mis 18 años de vida, aunque hayas estado desde los 16.
Me has marcado la huella que no habían puesto los demás, ahora me quedo con el fósil.

Está bien, estoy bien.
Fuiste lo más bonito; un sentimiento, puro.
Yo no me enamoré, pero te quise. Y te quise de corazón, como te quiero ahora.
No te preocupes. No hay rencor. Lo prometo.

Me has enseñado a ver el lado bueno de las cosas. Me has chutado positivismo.
¿Sabes lo bueno de todo esto? A pesar del dolor; me inspiras, y lo fuerte es que yo te inspiro a ti. ¿No es una locura?
Quedémonos con eso.
El sentimiento como lo único que nos mantendrá unidos de por vida.
Ese amor mutuo se transformará, se reflejará en mis libros, en tus canciones.
Quedémonos con eso.
Somos artistas, tenemos un don: somos  humanos. De carne y hueso.
Somos sentimientos al desnudo, es el arte el que nos viste.
Es el arte el que nos une.
Fue el arte el que nos encontró
Y el hizo que nos encontrásemos.
Quédate con eso.

Te pido un favor, no me olvides. No me hará falta recordarte.
Cuando llegues lejos acuérdate de mí. ¿Prometido?

So baby love me
Before they all love me
Until you won't love me
I'll be different
I think I'll be different
I hope I'm not diferent
I hope you still listen
                                 -TheWeeknd
Te quiero. Siempre lo haré.
Te deseo lo mejor, ahora sí, de corazón.
Y todas esas cosas que se dicen para quedar bien.
Y ahora mchi, yallah... Esos éxitos no se van a cocer solos.

jueves, 15 de enero de 2015

¿Recuerdas cuando tu canción favorita se convirtió en la única letra de nuestra historia? Entonces llegué yo, cuando creí que todo había terminado, para cambiar el sentido de los acontecimientos.
Escribí lo prohibido y describí tus tabús. Me perdí contando las veces que nos despedimos y me encontré en cada nota de las melodías que aún no había escuchado.
Soñé contigo y me olvidé de ti.
Localicé tu lugar favorito de Tanger, y no entré.
Me escondí mientras te asomabas para buscarme.
Fingí que no tenía nada que ver contigo, cuando lo único que deseaba era verte.

Sigo rompiéndome cada vez que te escribo.

¿Sabes? La gente me pide que te olvide.
Han habido otros que me preguntaban qué tenías tú que no tuvieran ellos.
Los demás simplemente se han rendido porque no entendían la respuesta.

¿Qué tienes tú que no tengan ellos? 
Pues mira, tú eres una parte de mí que no conocía. La que no pienso explicar al mundo. Eres la parte de mí que solo ambos conocemos. Eres la parte de mí de la que no te puedes distanciar, ni al otro lado del mar. Eres la parte de mí que no olvida. Eres el que abre conversación solo y exclusivamente para saber si estoy bien. Eres la parte de mí que me enloquece, que me trastorna; la que me mantiene cuerda.
 Contigo me convertí en todo lo que odiaba. Contigo fui quien quise ser. Fui como soy ya, por fin.

La gente me pide que te olvide porque no te conocen. Ni a ti ni a nuestra historia, solo saben de aquello que publico. Porque no todo lo que escribo termina por aquí, así que imagínate.
Los que me piden que te saque de mi cabeza solo me han leído. No han tenido el placer de discutir contigo. Tampoco han tenido acceso a la canción que ya tengo guardada en el cajón.

No te he olvidado.
No quiero hacerlo.
Los que me piden que lo haga no conocen esa parte de mí. No saben que eres parte de mí.

No te olvido porque sé que tú tampoco lo has hecho,
es como que cuando escribo un final vuelves a aparecer
es como si cansado de mí, volvieses para recordármelo una vez más
es como que quizá estés cansado de olvidar
es como que te odio, te odio, te quiero pero te escribo
Y así no hay quien cuente tu historia. Si es que cada vez que la creo acabada vuelves para cambiarme los verbos a primera persona... del plural.
Entonces deja de ser solo tu lucha y la música pasa de hacerle caso a tu cabeza para convertirme en tu musa.

Pero
Ahí estás. Y aquí estoy. Y nada ha cambiado,
Ahora, como siempre suele ocurrir, solo nos queda un mensaje escrito en el cielo; traído por la paloma que nos hizo encontrarnos.
Pero
Tú sigues ahí.
Yo aquí. Y yo siempre tuve fobia a la distancia.
 ¿Ves como nada ha cambiado?













jueves, 1 de enero de 2015

Se repiten historias, siempre terminamos siendo ese círculo vicioso del que no logramos salir, por mucho que queramos.
¿Qué nos impide avanzar? O mejor dicho, ¿qué nos hace retroceder? La mayoría echaría la culpa a una persona, un nombre, una mirada. ¿De verdad existe un motivo?

Aún existen mil y una razones por las que escribirte, y no dejaré de hacerlo hasta que vuelvas.... Y lo hiciste.