Ya no tiene sentido escribir sin subrayar el destinatario.
Sólo me falta revelar tu nombre.
Pero no, no voy a regalar el secreto de tu existencia.
Basta con que sepas que todo esto era para ti.
Gracias.
Iba a despedirme. Prometer que ya no volvería a escribir para ti... Pero prefiero dejar este capítulo entreabierto ahora que sé que esta historia nunca ha estado acabada.
Hasta la próxima.
-Lai.
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