sábado, 30 de mayo de 2015

Todas parecen esperar a su príncipe azul.
Yo, en cambio, corrí hacia un loco con guitarra enamorado de la música. Creí que en su corazón habría suficiente espacio para mí, qué ingenua.
Él ya fardaba de tener su propia historia de amor; prefería pasar una noche en el estudio que tres a mi vera y así no había quién lo pillase con vida.
porque mientras que a mí las palabras me visten, la música a ti te desnuda.

Hace unos días hablé con Abel, se presentó en uno de mis sueños para contarme su historia. Me habló de su fuente de inspiración, 
"Ella apareció de la nada, no sé ni cómo acabé enamorado de ella. Y quiero creer que es eso lo que me tiene atado a su recuerdo.
Es el aroma que aún no he respirado o la canción que me queda por escribir; es el último trago, la primera calada.
¿Recuerdas? And you think your happiness is real... No it isn't, you know why? Because she doesn't exist. Y no existe al menos tal y como yo la recuerdo. Ha cambiado, y es, de nuevo, lo que me aferra a ella. Es el fantasma que me sigue, está escondida en cada una de las oportunidades que me he dado con otras. Nunca me deja dormir. Estoy obsesionado con su voz y ni siquiera recuerdo cómo suena. Es el eco constante del último tramo del túnel, pero no termina... No quiere ver la luz."
Desperté con la necesidad de escribirlo. Lleva unos meses encerrado en mi diario (en el que hablo de todo menos de mí misma, por cierto) y hoy he decidido darle vida a su confesión. Recordad que solo se trata de un sueño... Y que éstos no son más que el reflejo de nuestro propio subconsciente. Pero yo soy feliz, ¿sabes? Al menos he tenido la oportunidad de escucharle a través de mí...
The Weeknd sigue sonando.

There comes a time in a man's life when he must take responsibility for the choices he has made...


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